La liposucción es una técnica más adecuada cuando se combina con otro procedimiento quirúrgico o cuando se trata una zona extensa. En concreto, la liposucción es más adecuada para los pacientes que desean obtener un resultado completo en una sola intervención. Existen diferentes enfoques y técnicas para la liposucción de los bultos de grasa:
Liposucción tumescente
En la lipoplastia intumescente, el tejido adiposo que se va a extirpar se infla primero con una solución líquida isotónica. Esta mezcla suele contener un vasoconstrictor llamado epinefrina que reduce el riesgo de hipertensión (tensión arterial alta) y taquicardia (frecuencia cardiaca anormalmente rápida), al tiempo que minimiza la pérdida de sangre durante el procedimiento.
La solución también contiene solución salina y un anestésico local llamado lidocaína. La técnica tumescente es popular porque permite eliminar grandes volúmenes de grasa sin necesidad de anestesia general.